DEPORTES

Renato Ibarra sale del reclusorio, su cónyugue se retracta

Ciudad de México.- Renato Ibarra quedó en libertad tras una semana de incertidumbre por de un problema de violencia doméstica. En la segunda audiencia del caso, Lucely Chalá, conyugue del futbolista ecuatoriano, se retractóy declaró que no recuerda haber manifestado que el examericanista la haya agredido físicamente.

Con una hora de anticipación para la audiencia programada para las 12 horas,llegaron Víctor Palacios y Sharon Hernández, abogados del examericanista, del despacho García González y Barradas, firma con un historial trascendental en la política.

Minutos después arribó al edificio Renato Chávez, defensa de la afectada, Lucely Chalá, quien fue la última en llegar, a bordo de una Suburban de color negro. Antes lo hicieron su padre, Cléber, y su hermana Ana Karen.

Comenzó la audiencia con casi dos horas de retraso, y por un periodo largo de tiempo no quedó nada más que esperar. A las 16.30 una fuente anónima señaló que se habían presentado pruebas que demostraban que la salud de Lucely y su bebé de diez semanas de gestación siempre estuvo fuera de peligro, punto que pronosticaba una absolución por los cargos de tentativa de feminicidio y de aborto.

Minutos después,Lucely Chalá declaró en favor de su esposo. –¿Usted ha manifestado en una entrevista que su pareja la agredió físicamente?– preguntó la juez Esperanza Medrano Ortiz. –No, no me agredió fisicamente, no recuerdo haber dicho eso en la entrevista que me hicieron–, dijo la presunta víctima, narrando que no vio a su agresor, pues se volteó para proteger su vientre, de acuerdo con unos videos de la audiencia que publicó el periodista Carlos Jiménez. Alrededor de las 17.30 horas, Lucely salió por una puerta trasera del tribunal. Argumentó sentirse mal por no haber desayunado y se retiró, pero los demás involucrados permanecieron cerca de cuatro horas más.

El médico defensor,José Miguel Meléndez, abandonó el lugar a las 19.30 y opinó que Lucely nunca corrió peligro. Fue a las 22.15 horas cuando Renato y sus abogados salieron del tribunal. A pesar de la presión de cerca de 30 periodistas, ninguno quiso dar declaraciones.